Archivo mensual mayo 2014

PorInhala

Artículo de prosperidad: La semilla

Hay una semilla dentro de cada uno que, al hidratarla, crece.

prosperidad

Las semillas tienen un inhibidor que no se desactiva hasta que son hidratadas por la lluvia. El agua las hidrata y las libera para que se desarrollen, crezcan y lleguen a dar su fruto y nuevas semillas para seguir expandiéndose. La semilla de la prosperidad y la abundancia esta en cada uno de nosotros. Con que la hidratemos ya empieza a crecer y a dar. ¿Cuál es el motivo de que algunas personas no hidraten su semilla? Pues que no saben dónde está ni, tal vez, que tienen una semilla. El causante de esta ignorancia es la identificación con ciertas creencias, algunas adquiridas de la sociedad, otras de la familia y otras del guión de vida. Las identificaciones con el no sé, no puedo, no merezco u otras muchas creencias, funcionan como inhibidores de la semilla, no dejando ver el potencial, cualidades o virtudes. Todos tenemos talentos innatos. Estos talentos cuando los utilizas se convierten en un vehículo para transitar fácilmente por la vida. La prosperidad es el compendio de la germinación, crecimiento y desarrollo.  El desarrollo de toda su manifestación quiere  decir que hay unas raíces, un tronco, hojas y frutos. Es desarrollarse íntegramente desde lo que es. Un manzano no puede dar peras, un naranjo no puede dar limones. Si se identifican con lo que no pueden dar, viven frustrados e incompletos. Sin embargo, si son capaces de ver sus cualidades, la del manzano de dar manzanas, la del naranjo de dar naranjas, se convierten en realizados y completos. Este tiempo de incertidumbre, agravio y malestar en una mayoría de la sociedad se suele producir por la entrega a otros del poder personal. Se dejan las decisiones personales en manos de otras personas como si nuestros resultados dependiesen de los otros: políticos, empresarios o la suerte. Los resultados son un reflejo de tus creencias, tus decisiones  y tu capacidad de adaptación. La capacidad de crear un estilo de vida exitoso es sinónimo de reconocerse a sí mismo como responsable de los méritos y fallos que van sucediendo en el transcurrir de las cosas, aprendiendo de las experiencias, tanto fallidas como acertadas, y aplicando esta experiencia en las decisiones presentes. “No se pueden cambiar los eventos del pasado, pero sí el significado que les hemos dado” Conocerse, aceptarse y confiar. Todo lo que hay que hacer es ser tu propio fan, en el mejor sentido, creer en uno mismo, poner en orden los valores con las acciones y las acciones con los valores que tienes. (Ejercicio) Si no sabes qué valores son importantes para ti, haz una lista de los 7 valores  más importantes que tengas y enuméralos de 1 al 7 según el orden de importancia que cada valor tenga para ti. Luego mira a ver cuántos de esos valores están activamente en tu vida. Si hay alguno de estos valores que no este formando parte de ti, pregúntate, ¿cuál es el motivo? Luego mira a ver si cambiarías el orden en que has puesto los valores inicialmente. Otra forma de saber si estás alineado/a con la vida que quieres es ver si tus acciones, tu entorno o hobbies te apoyan y aportan las necesidades esenciales que tienes o, por el contrario, no te sientes comprendido, realizado/a u oyes que te falta algo. El éxito económico tiene que ver muy poco con la prosperidad. He conocido algunas personas capaces de generar mucho dinero y, a su vez, sentirse insatisfechas. Uno de los nuevos desafíos de la sociedad actual es que las personas se realicen aportando sus dones, cualidades y talentos y ser remunerados por ello. De nada sirve tener miles de millones en una caja fuerte en  una habitación, etc. y morir en la miseria humana. La prosperidad es el intercambio de ideas, bienes y/o servicios. Es fantástico generar dinero y poder realizar tus sueños, hacer la casa que te gusta, comprar un coche, viajar, hacer donaciones a personas con necesidades, o cualquier otra cosa que te pueda facilitar el dinero. Como dice el dicho popular, el dinero no te da la felicidad, aunque ayuda y te ayuda cuando eres capaz de desarrollarte más allá de lo material. Te invito a que te des la oportunidad de replantearte tus creencias sobre la prosperidad; que amplíes la mirada y te enfoques en una visión integral sobre lo que significa ser próspero. Asumir el reto de cambiar y crecer es el primer paso para una auténtica transformación. Vale la pena el esfuerzo. Observa en qué parcela o parcelas de tu vida te gustaría ser más prospero/a (a nivel económico, físico, emocional, intelectual, espiritual) y date el permiso de realizar los cambios que necesites para conseguirlo. Coach para el éxito y la prosperidad, Armando Sánchez Martínez.