Archivo mensual mayo 2015

PorInhala

Artículo, Conciencia de prosperidad, Conciencia de escasez

Conciencia de prosperidad  y conciencia de escasez

armando

Los pensamientos crean una conciencia en nuestra forma de estar, participar y ver el mundo en el que vivimos.

Los pensamientos son el combustible del ego, de nuestra personalidad con los que uno/a va creando el personaje con el que se identifica, hasta olvidarse de lo que uno es realmente. “Un ser espiritual, físico y emocional”

Esto sucede cuando la identificación con el sistema de creencias de la persona es demasiado fuerte, generalmente por el dolor acumulado por la pérdida de poder cuando somos niños.

En esta etapa el niño/a suele ser manipulado al antojo de los intereses del sistema, o, de las heridas emocionales sin sanar de los papás etc. Sin tener en cuenta las necesidades del niño/a, pocos y pocas son escuchados y  respetados en sus necesidades. Estos últimos estarían en la conciencia de prosperidad pues sus necesidades han sido atendidas, por lo que sus creencias estarán en la abundancia y la capacidad de desarrollar su vida en sus términos y no en los términos de sus progenitores o del sistema. Cuando la creatividad, el fuego de la vitalidad e inocencia de la niñez son respetados, la autoestima del niño crece y se desarrolla manteniendo el poder de decidir intacto en él.

Cuando al niño se le imponen creencias, normas absurdas o a  hacer cosas que no quiere, se le va ayudando a perder su poder, a menguar su autoestima, no he conocido a ninguna persona próspera que no tenga una buena autoestima. La buena autoestima va acompañada de la humildad, no necesita demostrar nada, es suficiente y la valoración de su valía es intrínseca y natural.

Ese niño/a se convierte en adulto y lleva con el todo aquello que vivió y la interpretación que hizo de ello.

La economía familiar es el primer contacto que tenemos en el mundo con el dinero, los pensamientos acerca del dinero de nuestros padres, están impresos en la memoria celular.

Como los pensamientos son el combustible del ego, he de decir que hay dos tipos de ego, el ego constructivo y el ego destructivo.

Los pensamientos constructivos son los que te hacen tomar decisiones, estos pensamientos te llevan a unas acciones y estas acciones a unos resultados y, lo mismo sucede con los pensamientos destructivos. La única diferencia es el resultado, el efecto de esta cadena empieza en las creencias, la mayoría de estas subconscientes.

Hemos de observar cuales son los pensamientos que tenemos acerca del dinero, esto te dará una idea de por dónde empezar a cambiar tu mente respecto al dinero.

Si de pequeño/a tus padres no te daban dinero y les robabas del monedero, puedes pensar que no mereces, que has de engañar para tener dinero, entonces el dinero es un problema, es un tabú.

Por otro lado puede haber pensamientos sobre el dinero como, hay que trabajar mucho para tener dinero, no te fíes de los amigos, no confíes en los extraños, te pueden engañar. Entonces, si de los amigos no me puedo fiar y de los extraños no puedo confiar ¿en quién puedo confiar para obtener dinero?

El dinero no es sinónimo de riqueza, de hecho el dinero no es necesario para la supervivencia.

Lo que genera tener recursos, son bienes, servicios e ideas que compartir y estas te reportan el dinero con el que comprar a otros/as sus ideas, servicios o bienes.

El dinero no se puede comer, de nada sirve si no tienes que hacer con él. Si en una población hambrienta pones una tonelada de billetes de 500€ y una tonelada de alimentos, ¿cual crees que sería la reacción de la gente?  ¿Se irían a comer el dinero o la comida?

Al dinero le gusta moverse, fluir, circular y esa es la finalidad del dinero.

Si tienes un sistema de creencias de escasez, puede ser que te suela faltar dinero o que acumules mucho por miedo a que te falte en algún momento y tu vida solo se mueva entorno al dinero, haciéndote dependiente, esclavo de él.

Abrirse a una conciencia de prosperidad conlleva en muchos casos sanar las heridas de la infancia, soltar el dolor acumulado por reprimir la inocencia, la inocencia es un estado de pureza y bendición que todos los recién nacidos muestran en su llegada al mundo. La inocencia es ver nuestra parte buena y la de las personas.

No es creerme todo lo que me dicen los demás.

Una conciencia sana de prosperidad se desarrolla teniendo en cuenta al corazón cuando tomamos decisiones y nos relacionamos con los demás. Doy y recibo con un sentimiento de generosidad.

En mi educación, mis padres me decían desde muy pequeño que si no estudiaba tenía que trabajar, que no querían mangantes en casa. Por supuesto seguí al pie de la letra lo que me dijeron y como no encajaba en aquel sistema educativo, en cuanto dejé los estudios me puse a trabajar.

Grabé que el que no estudia solo sirve para trabajar, si no trabajas eres un mangante. Por lo que durante muchos años he estado demostrando lo trabajador que era para encontrar la aceptación de mis padres y no permitiéndome disfrutar de tiempo libre, ni viéndome capaz de vivir económicamente de aquello que me gustaba hacer.

Con ejercicios de autoconocimiento se pueden identificar creencias que forman parte de nuestra estructura de pensamientos.

Ejercicio: Haz una lista de 10 pensamientos del entorno familiar que tengas acerca del dinero.

Mira como alguno de esos pensamientos han influido o están influyendo en tu vida.

Cómo puedes cambiar aquellos pensamientos, creencias que tienen una parte negativa para tu vida.

Haz una afirmación con el nuevo pensamiento positivo y trabaja con ella hasta que logres cambiarlo.

L a capacidad de adquirir nuevos hábitos, nuevas creencias que apoyen lo que en el fondo de nuestro corazón deseamos, nos convierte en personas prósperas y un ejemplo para otros/as en el camino de su prosperidad