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armando

 

La solución a cualquier situación se logra con los medios de los que uno dispone. Esto quiere decir que los recursos para afrontar las adversidades o retos están en condición de ser utilizados sabiendo escoger en cada momento él o los más apropiados para la circunstancia en particular. Si con todo esto los recursos propios no son suficientes, o no se sabe cómo utilizarlos, se pueden buscar más a través de la curiosidad y la aceptación. Las soluciones aparecen; si no es así, siempre se puede ser honesto con uno mismo para encontrar la solución y hacer o dejar de hacer, según sea el caso.

Piensa antes de hacer, esto te ahorrara tiempo y, posiblemente, malestar emocional.

Siente lo que piensas antes de decidirte a hacerlo. Así podrás estar seguro de tus decisiones, sea cual sea su resultado.

Cierto es que está bien equivocarse, en la experiencia se adquiere el conocimiento que te va curtiendo por afuera y nutriendo por dentro. Lo importante de la experiencia siempre es el aprendizaje, aunque en ocasiones se tarde en ver este aprendizaje. Sea el resultado de la experiencia un éxito o no siempre será un éxito, pues la experiencia es lo que te hace ser quien eres. Expresado de otra manera, es el significado que se le da a la experiencia lo que nos hace ser quien somos en cada momento.

Hay momentos de mucha emocionalidad, como cuando conoces alguna persona que te gusta o a personas que no te gustan nada y se activan las emociones de una forma descontrolada. Uno tiende a seguir, dejarse arrastrar por el impulso emocional, aunque su intuición le diga otra cosa. Generalmente se suele entrar en lucha interna, la mente y las emociones luchan entre si justificando lo que las emociones quieren hacer, pues en estos casos las emociones son la consecuencia de una carencia o necesidad de nuestra infancia sin resolver. Estas experiencias son muy dolorosas pues hay un conflicto de intereses.

Las necesidades sin resolver se despiertan pidiendo la atención que no tuvieron en su momento, con una fuerza que te arrastra a hacer cosas que no harías si la necesidad estuviese resuelta.

Aquí es donde hay una oportunidad de ver y comprender qué carencia está proyectando en mi esta emoción. ¿Cómo puedo darme lo que no me dieron de pequeño/a? Para no depender de otras personas emocionalmente desde la dependencia.

La interdependencia es el camino de las relaciones sanas, es un intercambio entre las personas desde el consenso, el respeto y la valoración de los demás; yo gano, tu ganas.

La dependencia es el abuso inconsciente entre las personas; yo pierdo tu pierdes.

 

Hay un dicho que dice “lo que bien se aprende no se olvida”.

Podemos aprender en cada experiencia que tenemos, en cada momento y en cada instante, solo hay que estar dispuestos y atentos a querer tomar la responsabilidad de las cosas que nos suceden.

Ninguna persona tiene el poder de hacernos daño. Uno mismo es quien tiene ese poder, solo tu te puedes hacer daño. Toma las decisiones que necesites para estar bien, siempre respetando y valorando a los demás. Busca las respuestas en ti. Escucha con atención, se constructivo/a en la interpretación de lo que te suceda.

El dolor de la experiencia se convertirá en conocimiento y felicidad. Gracias a la sanación que se da por la comprensión, la aceptación y la acción para cambiar.

Justificar es reforzar el daño causado o recibido. Juzgar es resistencia a asumir la responsabilidad o poder personal, para hacer el cambio que tengamos que hacer.

En toda relación hay una oportunidad para conocerse así mismo, estas relaciones son impermanentes, se pueden soltar relaciones en las que ya no compartes valores y abrirte a nuevas relaciones más afines a ti.

Yo he escogido aprender de las relaciones, soltar aquellas que no me permiten avanzar y me abro a recibir nuevas relaciones en las que podamos crecer juntos.

 

 

El cuerpo esta fusionado con el subconsciente. Cuando las emociones son tan fuertes que nos arrastran, es porque está tan arraigada en el cuerpo que hasta que se va comprendiendo inconscientemente la raíz del pensamiento o creencia que ha arraigado al cuerpo la emoción, no es fácil limpiar el estrés corporal que es la causa del dolor emocional.

Las sensaciones son el lenguaje del cuerpo, que a su vez es la mente subconsciente.

Armando Sánchez Martínez.

Renacedor y terapeuta.

 

 

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